Muchos grupos energéticos están apostando decididamente por las energías renovables para mantener su posición dentro del mercado energético. Invierten en investigación y desarrollo y apuestan por proyectos renovables. Son los vientos de los nuevos tiempos. Nadie se quiere quedar fuera del nuevo negocio.
Sin embargo cada poco tiempo aparecen inquietantes noticias. Muchos de estos grupos energéticos intentan frenar el desarrollo de las energías limpias. Las razones son de diversa índole pero siempre en el fondo es una cuestión de dinero. De rentabilidad en el corto plazo. El último caso se ha dado en Australia. Donde el sector eléctrico estaba planeando presionar al gobierno para que eliminase las inversiones en parques eólicos y en el desarrollo de tecnología renovable.
El caso ha sido destapado por el senador Milne en el transcurso de unas conferencias sobre el futuro de las energías alternativas. Las presiones al gobierno, según el senador, irían encaminadas a evitar el objetivo de obtener el 20% de energías renovables dentro del mix energético en el 2020. Un objetivo de por si modesto teniendo en cuenta el potencial que tiene Australia en energías renovables.
Detrás de esta polémica se encuentra un sector eléctrico que se ve obligado a realizar grandes inversiones en parque eólicos para poder cumplir con el objetivo del gobierno. Lógicamente estas inversiones reducen el beneficio de estas empresas. Como siempre el dinero es el que limita la velocidad del cambio.